Templo de las Rosas
El templo de las Rosas fue construido a la segunda mitad del siglo XVIII por disposición del obispo Martín de Elizacoechea, donde originalmente estuvo el primer convento de monjas dominicas de la ciudad, fundado en 1590. Su fachada de doble imafronte, bella composición de estilo barroco, es dual arquitectónicamente y corresponde a los años 1746 y 1756. Sus portadas, en su primer cuerpo, son de orden toscano, y en su segundo cuerpo, de orden jónico o griego, con unos bajorrelieves. Sus ventanas están enmarcadas por pilastras; su atractivo principal son sus relieves con figuras de santos y emblemas como la Sagrada Familia, Santa Rosa de Lima, San Francisco Javier, San Fermín, Santa Teresa de Jesús y San Martín. Las gárgolas en sus acabados acusan la curiosa forma de un cocodrilo, evocando el estilo medieval y en la cúspide, como remate, la escultura de Santo Domingo. Las puertas de acceso a la iglesia son un trabajo de relieve, con figuras de santos y escudos nobiliarios episcopales, de la villa de Azpilcueta provincia de Pamplona, España, lugar de origen del obispo Elizacoechea.
El interior del templo compuesto por bóvedas de lunetos y cúpula, conserva tres bellos retablos estilo barroco churrigueresco, donde varias pinturas cubren los espacios. El retablo mayor responde al mismo estilo largos estípites y un espacio central, están cubiertos por labores profusamente ornamentadas. En la sacristía y antiguo locutorio encontramos veintisiete pinturas barrocas del siglo XVIII.
Otro de sus atractivos se localiza en el antiguo claustro anexo, de una sola planta, este tiene un patio trasero en el que se encuentran antiguos lavaderos bellamente labrados en cantera y una magnífica arquería que da al exterior del edificio.
En la parte alta de la portada destacan cuatro medallones que enmarcan a San Martin de Tours, Santa Teresa de Jesús, San Fermín y San Francisco Xavier, rodeadas de ángeles y nubes, donde emerge el Espíritu Santo.
Bajo el piso del presbiterio se hallan las lapidas de cinco ilustres músicos: tres morelianos, Ignacio Mier Arriaga (1881-1972), Miguel Bernal Jiménez (1910-1956) y el canónigo José María Villaseñor, Romano Picutti, italiano, que diera gloria a Morelia con los Niños Cantores, y Gerhar Muench, alemán, quien radico en Michoacán los últimos anos de su vida. |